Roba sólo lo que necesites. Pero eso ?
Resulta que un hombre decidió entrar a robar en un Sex shop de Ohio reventando las puertas con su coche. La anécdota se hubiese quedado en un simple olvido a la hora de poner el freno de mano, lo que hubiese hecho quedar al ladrón como estúpido (y más cuando el coche se acaba parando delante de una cámara de seguridad dejando su matrícula visible).
Sin embargo el tipo hizo algo todavía más extraño: fue buscando concienzudamente entre las estanterías de juguetes eróticos hasta que encontró una donde estaba lo que andaba buscando. Agarró un artículo de 300 dólares; pero por lo visto no era de su gusto, así que acabo llevándose otro, pero que costaba la mitad, 150 dólares.
¿A qué obedece este comportamiento? No tenemos ni idea, pero sí hemos sabido que ha ocasionado destrozos por valor de 20.000 dólares. Y todo por un cacharro que no llega a los 104 Euros. Por supuesto el responsable de la tienda comprende que haya personas que hagan cosas raras a la hora de comprar un consolador por vergüenza, pero no ha terminado de comprender por qué en este caso ha sido preciso destrozar el negocio. No sé… a lo mejor se creía que eso de los sex shops funcionaba como el MacAuto.